domingo, 22 de febrero de 2009

Sistema Electoral Alemán 1. Parte



En septiembre de 2009 se celebrarán en Alemania elecciones para renovar el Bundestag, traducido como Dieta Federal se trata de la Cámara de representantes federal alemana. Desde hace ya varios meses he venido comentando acerca de los partidos políticos alemanes y de cómo se están posicionando para este 2009, denominado Super Año Electoral, pues se elegirán además de los representantes al Parlamento y en consecuencia, Gobierno; al Presidente Federal, eurodiputados y varios Landtags o Parlamentos locales (ver en la columna izquierda las fechas).
Antes de que entremos en la etapa de campañas electorales, Gera´s Place publicará una serie especial acerca del sistema electoral alemán en donde se explicará el sistema político y electoral de ese país de manera clara y detallada. Aquí, la primera parte:


SISTEMA ELECTORAL DE LA REPÚBLICA FEDERAL ALEMANA I
Por: Geraldina González de la Vega ©

I. INTRODUCCIÓN
A. ÁMBITO TEÓRICO
La democracia es la característica más importante del Estado moderno, en ella descansa la legitimidad del Estado, el acceso al poder y su ejercicio por parte de los representantes de la soberanía popular. Así pues, hablaremos acerca del Estado Constitucional, siendo éste aquel Estado regulado bajo una Constitución creada democráticamente y que establece y regula un Estado en donde el poder emana del pueblo.
Para efectos del presente trabajo se requiere precisar el alcance de dicho concepto y sus implicaciones. Sartori[1] explica que la democracia moderna es la liberal democracia, compuesta por un discurso complejo y lo distingue en tres aspectos: por una parte, como un principio de legitimidad en cuanto a que es el pueblo quien otorga el poder a través de un consenso, eso es, a través de elecciones ciertas, libres y periódicas; segundo, como un sistema político llamado a resolver problemas de ejercicio del poder, esto es la representación y el ejercicio de ésta en la base de la transmisión de poder por parte de la soberanía popular, es decir, como el derecho de autogobierno que en nuestros días se manifiesta a través de la llamada democracia representativa; y tercero, como un ideal, es decir, el autor distingue entre la democracia real o descriptiva y la democracia ideal o prescriptiva, siendo éste un eterno debate entre el ser y el deber ser.
En este sentido, abarcaremos solamente el primero, es decir, el conjunto de reglas democráticas para la legitimación del acceso al poder.
Para partir de una definición de democracia haremos referencia a la noción de democracia que Bovero formula:
“La democracia es una forma de gobierno que puede hospedar una amplia gama de contenidos, o sea, de orientaciones políticas diferentes y alternativas entre sí. En este sentido, la democracia sin adjetivos –sin ese tipo de adjetivos que indican constelaciones de valores finales, contenidos ideológicos- equivale simplemente a la democracia formal”[2]
La democracia formal, se refiere a la forma, es decir a las reglas del juego, al cómo, que establece reglas de acceso al poder por medio del principio fundamental de la libertad y en cuanto al quién, es decir, qué sujetos pueden acceder al poder basado en la igualdad política.
En un Estado Constitucional democrático, deben existir mecanismos y reglas para el acceso al poder de manera que todo el pueblo participe en la elección de sus representantes. Entenderemos por sistema electoral: “el conjunto de normas, instituciones y procedimientos que regulan la organización de las elecciones, la integración de los órganos de representación popular y, generalmente, a los partidos políticos”[3]
La imposibilidad de que en los Estados modernos exista una democracia directa, ha llevado a nuevos mecanismos de democracia representativa por medio de la cual, los intereses del pueblo son representados por parte de ciudadanos elegidos por métodos democráticos, es decir, por medio de elecciones ciertas, periódicas, libres, transparentes, confiables y competitivas.

B. ÁMBITO ESPACIAL
Ahora bien, el ámbito espacial del presente trabajo será la República Federal Alemana (Bundesrepublik Deutschland), Estado que se encuentra regulado bajo una Constitución democrática creada después de la Segunda Guerra Mundial en la Ciudad de Bonn en 1949.
La Alemania Nazi fue posible debido a inconsistencias en las normas constitucionales creadas en Weimar en 1919 dando lugar a lo que se conoce como el III Reich y más tarde desencadenando la Segunda Guerra Mundial.
Adolf Hitler llegó al poder de manera legítima, es decir, a través de elecciones generales en 1932, en ellas el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (partido nazi) obtiene una mayoría, con lo que para 1933 Hitler es nombrado canciller a propuesta del Presidente Von Hindemburg. Durante la época del III Reich Alemania se gobernó bajo el Acta del Nuevo Gobierno de marzo de 1933, con la cual el gobierno nacional socialista suspendió la vigencia de la Constitución de Weimar y suprimió varias instituciones dando lugar al comienzo del régimen autoritario.
La derrota en la Segunda Guerra Mundial llevó a la ocupación alemana por parte de los aliados: Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos y la U.R.S.S. Quedando dividido el territorio en dos partes: Una parte, la llamada República Federal Alemana (RFA) integrada por 10 Länder de carácter democrático y con economía de libre mercado y la otra, tras la cortina de hierro llamada República Democrática Alemana (RDA) integrada por una parte del territorio que ahora se divide en 6 Länder[4].
Con el control aliado occidental, el territorio alemán fue reestructurado a la manera federal, es decir, en Estados libres llamados Länder. Para mayo de 1949 la RFA tuvo una nueva Constitución o Grundgesetz (Ley Fundamental) La Ley Fundamental establece el arreglo del Estado Alemán bajo el sistema social democrático republicano y federal.
Teniendo como experiencia la fallida Constitución de Weimar, la nueva Ley Fundamental intentó reducir el poder presidencial –pues en 1933 fue Von Hindemburg quien nombró canciller a Hitler- y dotar de mayores atribuciones al canciller, elegido por parte del Parlamento. Así mismo, bajo el sistema federal, se reforzaron los gobiernos locales mediante la descentralización del poder, siendo éste el único estado europeo con un sistema federal al estilo norteamericano.
La división entre Alemania Oriental y Occidental duró hasta finales de la década de los ochenta, cuando con la Perestroika de M. Gorbachev comienza la apertura del régimen comunista. El éxodo alemán por Hungría, Polonia y Checoslovaquia comienza a ser incontenible para las autoridades de la RDA, quienes no aceptan del todo la apertura soviética. La imposibilidad de contener las fronteras y la proliferación de grupos de oposición al régimen logran que para finales de 1989 caiga el muro, y comience así el rápido y pacífico proceso de la (re)unificación del Estado Alemán.

La conducción de la (re)unificación tuvo serios problemas pues la antigua RDA dirigida con una economía central, debía poco a poco adecuarse a las reglas del libre mercado de la RFA, hecho que a la larga tuvo altos costos para la población de la Alemania Occidental. Los grupos[5] de oposición de la RDA favorecían una transición lenta, en la cual pudieran organizarse formalmente como partidos políticos y conducir el gobierno del territorio, la idea de estos grupos era rescatar lo bueno del socialismo y tomar lo bueno del capitalismo, es decir, una tercera vía.
Aún así, para la conducción de la transición se celebraron las últimas elecciones a la Cámara del Pueblo en la RDA en marzo de 1990, la Alianza por Alemania que apelaba por una rápida unificación, obtuvo la mayoría. Este partido de centro derecha estaba integrado por varios grupos, entre los que destacaban los Cristiano Demócratas. La Alianza, junto con los Demócratas Liberales y los Social Demócratas[6], gobernaron la transición hasta la unificación a finales de 1990. A partir de las elecciones se firmaron varios tratados entre la RDA y la RFA para conducir la fusión; la homogenización de las leyes y el manejo de los archivos del stasi –policía secreta alemana- fueron los mayores problemas.
El 3 de octubre de 1990 se produce la reunificación del territorio, se forman 5 nuevos Länder en la antigua RDA y la adhesión de la Cámara del Pueblo (Volkskammer) de la RDA a la Cámara Baja de la RFA (Bundestag) fue realizada al tenor del artículo 23 de la Ley Fundamental. El 2 de diciembre del mismo año se celebran las primeras elecciones federales de la Alemania reunificada.
Para la celebración de dichas elecciones hubo disputas acerca del mecanismo electoral de unificación, pues debían procurar una equitativa representación de ambos territorios en el Bundestag. Los partidos socialdemócratas y los liberales propusieron una integración completa del nuevo territorio en una sola circunscripción nacional, con barrera legal. Pero, otros partidos principalmente la Democracia Cristiana, favorecieron la constitución de dos circunscripciones para la distribución de escaños a nivel plurinominal, aplicando la barrera legal separadamente en ambos territorios. Esto suponía ciertas ventajas para los partidos pequeños en la antigua RDA, pues no superarían la barrera legal en el caso de una sola circunscripción.
Finalmente, y gracias al pronunciamiento de la Corte Federal Constitucional, se dio la razón a esta última posición y así “para la primera elección se aplicó el sistema electoral vigente por separado en las dos partes de la nueva República Federal con la única modificación de poder formar alianzas electorales entre los partidos de uno y otro lado de la anterior frontera”[7]. Mediante este mecanismo, el CDU, Unión Demócrata Cristiana, obtuvo en las elecciones del 2 de diciembre de 1990 la mayoría en el Bundestag con lo que Helmut Kohl continuó como canciller (desde 1982) hasta 1998, año en que pierde la mayoría y la gana el SPD Partido de la Socialdemocracia con el canciller Gerhard Schröder.
La reunificación alemana fue un proceso pacífico que tuvo una gran aceptación por la parte occidental y sobre todo por la oriental, el apoyo por parte de los países occidentales y la política de no intervención y reconocimiento de la soberanía alemana por parte de Moscú, fueron un importantes cimientos para la fusión de ambos territorios.
La Ley Federal Electoral vigente fue reformada en julio de 1993 y es la que actualmente regula el proceso federal electoral en la República Federal Alemana.
[1] Cfr. Elementos de Teoría Política. Alianza Editorial. Madrid, 1999. Páginas 32, 33 y 34.
[2] Cfr. Los Adjetivos de la Democracia. Instituto Federal Electoral. México, 1995. Página 24 y 25.
[3] AGUIRRE, Pedro (coord) Alemania. Instituto Federal Electoral. Colección Sistemas Políticos y Electorales Contemporáneos Número 3. México, 2001. Página 10.
[4] La capital alemana, Berlín, ubicada en territorio oriental, fue dividida en dos partes, una controlada por los aliados capitalistas y otra por los comunistas. Debido al éxodo de alemanes hacia la parte occidental, en 1961 las autoridades alemanas con el consentimiento soviético levantaron el muro de Berlín. La frontera de Berlín estaba dividida por el muro y las fronteras de todo el territorio fueron minadas, se utilizaron aparatos de disparo automático y estaban vigiladas por guardias con órdenes de disparar a matar a cualquiera que intentara cruzarlas. La capital de la RFA fue la Ciudad de Bonn y la capital de la RDA continuó siendo Berlín Oriental.
[5] Estos grupos estaban preocupados principalmente por causas medioambientales, religiosas, sociales y culturales. La falta de experiencia política y económica hacía de estos grupos una débil oposición frente a los partidos formales de la RFA, los cuales, una vez reunificado el territorio, acabaron absorbiendo algunos de a estos grupos dentro de sus filas.
[6] Alemania. IFE. Op. Cit. Página 42 “El Partido del Socialismo Democrático (PDS) es heredero del antiguo Partido Socialista Unificado de Alemania (SED) el cual se creó a partir de la ocupación soviética y gobernó la RDA durante 40 años. Dicho partido fue en Europa del Este el más ortodoxo y prosoviético, y se oponía a una rápida unificación del territorio una vez caída la cortina de hierro. En las primeras elecciones de la Alemania unificada en 1990, el PDS obtuvo un 16.3% (tomando en consideración la división del territorio para dichas elecciones)” EL PDS se distingue del SPD (Partido Social Demócrata de Alemania) en cuanto a la ideología. El primero es de tipo socialista y el segundo representa la socialdemocracia.
[7] NOHLEN, Dieter. Sistemas Electorales y Partidos Políticos. Fondo de Cultura Económica. México, 1994. página 223.

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