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miércoles, 11 de enero de 2012

Reforma al 24 vs el Estado Laico? entrevista


El pasado 15 de diciembre el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 199 votos a favor, 58 en contra y 3 abstenciones, la reforma al artículo 24 constitucional en materia de libertad de religión. Aun cuando la reforma debe ser revisada, analizada y en su caso aprobada o modificada por la mayoría calificada del Senado, y la mitad más uno de los congresos estatales, el tema ha dividió las opiniones, al decir que constituye un ataque al Estado laico.
Teniendo ese contexto se entrevistó a Geraldina González de la Vega, abogada constitucionalista y Coordinadora Jurídica de Ombudsgay y a la Diputada de Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) e  integrante de República Laica, Martha Tagle Martínez, para conocer sus opiniones acerca del tema.



Mi conclusión a la entrevista sería que mientras Martha señala las violaciones al procedimiento de la reforma y se refiere a los objetivos o los efectos que en la práctica y de cara a las elecciones de julio tendría esta reforma, yo me refiero a su contenido. Es decir, nos estamos refiriendo a tres aspectos de las normas: 
su forma, su contenido y sus efectos. 
En cuanto a la forma, efectivamente, Martha lleva razón cuando dice que la reforma se intentó realizar mediante una serie de violaciones al procedimiento y que esto debe ser señalado (sería inclusive posible que la SCJN la declarase inválida, pues ha dicho que las reformas constitucionales que contravengan el procedimiento pueden ser declaradas contrarias a la Constitución -ver esta entrada-)
Y quizá también tenga razón en cuanto a que la prisa por aprobarla tenga como fin permitir que la Iglesia católica participe en el proceso electoral. 

Sin embargo, pienso que la reforma per se no ataca al Estado Laico, amén de tratarse de una reproducción de lo ya reconocido por la vía de la Convención Americana. Violar las formas en el procedimiento para aprobar una reforma que reconoce la libertad religiosa en general no viola el Estado Laico, viola el Estado de Derecho (como dice Martha). Entonces, insisto, la reforma al 24, como se presentó y como se votó, no viola el Estado Laico, en todo caso contraviene normas de procedimiento que pudieran acarrear su inconstitucionalidad o su ilegitimidad. 
Por otro lado, sobre sus efectos o su finalidad, pienso que reconocer un derecho/una libertad no implica avalar su abuso.

Por razones de espacio y edición mis respuestas a la entrevista no salieron completas, en algunos casos les doy contexto y por ello comparto mis respuestas completas:

Geraldina González de la Vega
Constitucionalista. Coordinadora Jurídica de Ombudsgay.

¿En qué consiste la reforma al artículo 24 constitucional?
La reforma modifica el primer párrafo del artículo 24 para reconocer diversas libertades relacionadas con el ejercicio de la libertad religiosa.
Originalmente, la iniciativa tenía como propósito llevar al texto constitucional las libertades y derechos que ya se encuentran reconocidos en el artículo 12 de la Convención Americana de Derechos Humanos y en el 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, por lo que su introducción en el texto no traería nada nuevo al sistema jurídico mexicano, ya que por la vía del nuevo artículo 1° estas libertades y derechos ya son normas con rango constitucional.
Sin embargo, la reforma como fue aprobada, no cambia gran cosa, reconoce libertades que ya se practicaban. No todas las libertades y derechos deben estar textualmente reconocidos en la Constitución.
Así, lo novedoso es que reconoce la libertad de conciencia y la libertad de adoptar la religión que nos agrade. Se removió la libertad de no creer de la iniciativa original, no sé por qué.
Se reconoce la libertad de culto, privada y pública y el derecho de reunión en materia religiosa, es decir la de practicar la religión ya sea de forma individual y privada o de forma pública y colectiva.
Todo ello que ya estaba protegido por la vía del mismo 24 interpretado en conjunción con el 9 (libertad de reunión y asociación) por lo que hace a lo público y colectivo; así como el 16, “nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio...” además de que la Corte ha reconocido por la vía interpretativa el derecho al libre desarrollo de la personalidad, a la intimidad y a identidad (Amparo Directo Civil 6/2008), por lo que hace a lo privado y lo individual.
De última hora, se limitó la libertad de expresión en materia política en actos de culto religioso para todas las personas.
Sustituye “todo hombre” por “todo individuo”.

¿Cuál es la principal consecuencia de la reforma?
Aunque en realidad no cambia mucho el texto vigente, la reforma reconoce la libertad de conciencia, lo que implica mayor garantía para que los particulares puedan en casos específicos rechazar normas que contravengan sus convicciones éticas o religiosas, por ejemplo el servicio militar o los médicos a realizar un aborto en el sistema público de salud.
Debido a que se sigue prohibiendo en el último párrafo los actos religiosos de culto público fuera de los templos, resulta difícil entender el alcance de la nueva oración segunda del párrafo primero, pues habla de “el derecho de practicar individual o colectivamente, tanto en público como en privado, ceremonias, devociones o actos de culto”, pues si no pueden realizarse fuera del templo, esta redacción es redundante y no aporta nada nuevo a la redacción vigente que dice “todo hombre es libre para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo”.
Tanto en la norma vigente como en la aprobada en la Cámara de Diputados limitan el culto a actos que no constituyan delito o falta penados por la ley.
Distingue entre ceremonias, devoción y actos de culto religiosos, sólo estos últimos deberán realizarse dentro de los templos. Esto implica por ejemplo que se reconozca el derecho de los peregrinos a la Basílica de Guadalupe.
La nueva redacción sin embargo, extiende el límite a la materia política y con ello clausura la posibilidad de que un ministro de culto se exprese durante el acto de culto sobre política o sobre algún partido o candidato, además la reforma al decir nadie, clausura ésta libertad también a los ciudadanos, lo que implica por ejemplo que un ciudadano que va a misa el domingo no pueda repartir propaganda de un partido a la salida de la iglesia o que un candidato que vaya a misa habitualmente permita ser grabado entrando o saliendo de la iglesia durante tiempo de campaña. Esta última oración del primer párrafo limita de manera injustificada libertades: “Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política.”

El tema de la reforma ha traído consigo diferentes opiniones, pero destacan las voces que la describen como un atentado contra el estado laico. ¿Son ciertas estas acusaciones? ¿Por qué?
No son ciertas. Ni para la iniciativa propuesta y mucho menos para la reforma aprobada.
Por varias cuestiones, la primera y más evidente es porque reconocer libertades a los individuos no implica que el Estado avance una religión. El Estado debe ser laico, neutral, no los ciudadanos. El Estado laico implica que el Estado debe ser neutral ante las expresiones religiosas, no debe apoyar ninguna, pero tampoco debe prohibir religión alguna. La garantía de un Estado laico implica que los ciudadanos podamos sentirnos libres de creer o no creer y de ejercer esa creencia. El Estado simplemente debe abstenerse de obstaculizar estas libertades y en todo caso debe remover los obstáculos que existan para ejercerlas.
Debe haber una pared que separe al Estado de la(s) iglesia(s), entonces al reconocer la libertad de expresión, la libertad de difundir, enseñar, la libertad de reunión y la libertad de educar a los hijos en materia religiosa no son apoyos por parte del Estado a una religión, al contrario, la reforma garantiza estas libertades a católicos, protestantes, judíos, adventistas y todas las religiones que conviven en México. Ello más que lastimar el Estado Laico, lo refuerza. No hay que olvidar que la lucha por libertad religiosa fue precisamente la que fundamentó el Estado secular, la posibilidad de que en una ciudad pudieran convivir católicos con protestantes fue lograda gracias a que el príncipe dejó de imponer su religión a los ciudadanos y perseguir a los que no la compartían.
La iniciativa original proponía era homologar el artículo 24 constitucional al 12 de la CADH y 18 del PIDCP, por ello además esta reforma no puede verse como un atentado contra el Estado laico, pues de ser así todos los países del continente americano y los más de 150 que son parte del Pacto habrían firmado instrumentos que atacan el Estado laico. México ni siquiera condicionó en este rubro su adhesión ni a la Convención ni al Pacto.
Por otro lado, no se ataca el Estado laico porque la reforma aprobada no tiene ninguna consecuencia para las libertades de las iglesias, el texto como fue aprobado no cambia el status quo ya que aunque dice que se reconoce la libertad para practicar colectivamente y en público actos religiosos, el párrafo tercero continúa prohibiendo que esto se haga fuera de las iglesias y templos, de manera que nada cambia.
Es más, yo diría que restringe más, pues prohíbe de manera textual la expresión en materia política en actos públicos religiosos para todas las personas.

La versión original de la reforma fue modificada antes de su aprobación, ¿Qué opinión te merecen los cambios?
Me parece que los cambios dejan conciencias tranquilas, vísperas del año electoral. Me parecía que la iniciativa original tenía una lógica, por querer aprobarlo con prisas dejaron un artículo que carece de sentido. ¿Qué quisieron decir los diputados con el derecho de practicar colectivamente en público actos de culto si solamente se puede hacer ordinariamente en los templos?
Lo cierto es que por la vía del artículo 1° y con la reforma de amparo son exigibles  los derechos a la libertad de divulgar las creencias mediante el culto, la celebración de los  ritos, las prácticas y la enseñanza (que fue parte de lo que quitaron), así como la libertad de manifestar la propia religión o las propias creencias y la obligación del Estado de respetar y en su caso garantizar la libertad de los padres para que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones (que también quitaron).
Me parece negativo que hayan removido el derecho a no creer. Los ateos también tenemos libertad de convicciones éticas.


Se ha dicho que la reforma abre la puerta de los medios y la educación a la iglesia, en específico en el capitulo de las consideraciones de la Comisión, cuando definen difusión de credos y en la exposición de motivos. ¿Son ciertas estas acusaciones? ¿Por qué?
La reforma por sí misma no “abre ninguna de estas puertas”, para ello harían falta otras reformas.
Es importante mencionar que el Estado laico está regulado, claramente tanto en el segundo párrafo del mismo artículo 24 que no fue modificado (ni se propuso hacerlo) que dice “El Congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna” y en el 130, que dice "El principio histórico de la separación del Estado y las iglesias orienta las normas contenidas en el presente artículo. Las iglesias y demás agrupaciones religiosas se sujetarán a la ley." Y que existe una iniciativa de reforma al artículo 40 que está en proceso de discusión, que busca incorporar la palabra Laico a la descripción del Estado mexicano. 
Primero, la educación en México se regula a través del artículo 3ero y allí está claramente establecido que la que imparta el Estado deberá ser laica y totalmente ajena a cualquier doctrina religiosa, además deberá atender a ciertos principios como son el progreso científico, luchar contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios. No tiene por qué confundirse la educación que imparte el Estado con la libertad educativa de los padres, lo que el Estado está obligado a hacer es a respetar que los padres lleven a sus hijos a escuelas confesionales, que existan estas escuelas o que reciban clases de religión en las iglesias o templos, y a garantizar que esto pueda hacerse ¿cómo? No prohibiendo las escuelas confesionales, como fue el caso de México durante muchos años, no imponiendo obligaciones excesivas a las escuelas confesionales, no impidiendo que los niños acudan a clases de religión, en fin.  Ademá hay que ver también la reciente reforma al 29 que garantiza que en los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública, o de cualquier otro que ponga a la sociedad en grave peligro o conflicto la no podrá restringirse ni suspenderse el ejercicio las
libertades de pensamiento, conciencia y de profesar creencia religiosa alguna. Esto es a lo que se refiere esa garantía y no a que el Estado deba dar clases de religión en las escuelas públicas.
Entonces, la garantía se extiende a diversas medidas que pudiera tomar un Estado para evitar que los hijos reciban educación religiosa. Ello, de ninguna manera afecta el artículo 3ero. Además, la iniciativa presentada dejaba muy claramente que este derecho de los padres no contravendría al artículo 3ero.
Por lo que hace a la entrada a los medios de comunicación, para ello haría falta por lo menos una reforma al artículo 21 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público que al respecto dice que “Las asociaciones religiosas únicamente podrán, de manera extraordinaria, transmitir o difundir actos  de culto religioso a través de medios masivos de comunicación no impresos, previa autorización de la  Secretaría de Gobernación. En ningún caso, los actos religiosos podrán difundirse en los tiempos de radio y televisión destinados al Estado.”
La iniciativa propuesta tenía como objetivo permitir la difusión de las creencias y reformar este artículo.  Con ello, sería posible el acceso de las iglesias, todas,  a los medios de comunicación, ello tampoco atenta contra el Estado laico ya que aunque corresponde a la Nación el dominio del medio en que se propagan las ondas electromagnéticas (radio y televisión), el artículo 6to garantiza la libertad de expresión y prohíbe la censura previa. Por otro lado, para obtener una concesión la iglesia respectiva deberá en su caso cumplir con los requisitos de la Ley Federal de Radio y Televisión. ¿En qué afecta al Estado laico un canal o una televisora religiosa?
Quizá resulta interesante que el artículo 63 de la Ley Federal de Radio y Televisión prohíbe las transmisiones que todo aquello que sea denigrante u ofensivo para las creencias religiosas. 
Cabe mencionar que en México se transmite María Visión por servicio de cable y que por internet se pueden ver y escuchar diversos canales de radio y televisión con contenido religioso, además del acceso a Radio Vaticana.





viernes, 14 de mayo de 2010

México como los cangrejos


Europa superó la querella de las investiduras en el siglo X con la que, desde entonces, comenzó la larga y sangrienta separación del Estado y la Iglesia y el reconocimiento de la libertad religiosa y de pensamiento. México apenas comienza... Este tipo de notas me pone los pelos de punta.

Por qué querer imponer a todos su forma de pensar? Crean en lo que gusten, más no busquen que los demás creamos en sus cosas. Cómo pretenden imponer una religión? Por qué? a cuenta de qué? Con qué finalidad?

NO a la religión en escuelas públicas.

México podría ser el primer país en que sea obligatorio profesar una religión
W Radio | 05/10/2010
Por Edith Gómez

México.- Avanza el cabildeo de la jerarquía católica en los pasillos del Senado y de la Cámara de Diputados para convencer a los legisladores de todos los partidos de otorgarles un mayor margen de maniobra en el ámbito de lo público, pero también en otras áreas.

El Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Diego Valadés, ha seguido el tema de cerca, y en entrevista con W Radio, explicó que la estrategia eclesiástica lleva dos vías: modificar el contenido del artículo 40 de la Carta Magna, que en febrero pasado, con el voto de mayoría de los diputados, elevó a rango constitucional el carácter laico del Estado mexicano, y, por otro lado, los cambios al artículo 24 constitucional, que buscan introducir la educación religiosa a las escuelas públicas, así como acceder a medios de comunicación propios.

Entre los propósitos de la jerarquía católica, por mandato del Vaticano, es que la Constitución establezca la obligatoriedad de profesar una religión.

"Pues querría decir que sería la mexicana, la primera constitución del mundo que estaría introduciendo como norma obligatoria el concepto de laicidad positiva, o sea, que hay que tener por fuerza una religión"

Esta iniciativa ya fue aprobada por diputados y enviada al Senado, donde no ha pasado.

El que fuera también titular de la PGR refiere que los cambios al artículo 24 que buscan ampliar la actividad pública religiosa, gozan del aval de diputados de todos los partidos. La iniciativa está en vías de convertirse en dictamen para su aprobación en San Lázaro.

Y los abogados de la Curia, han hecho un trabajo muy fino, reconoce el jurista. Aquí una muestra:

"Lo que se quiere interpretar con la visión en el artículo 24 en cuanto a que haya educación religiosa en los planteles escolares, no contraría directamente al 3° porque lo que se dice es: está bien, la educación religiosa no debe formar parte del currículum de la educación que el Estado imparte, pero una cosa es la educación que el Estado imparte y otra cosa es la educación que se imparta en los planteles del Estado".

El avance del poder episcopal es evidente, alerta Diego Valadés, ahí están los 18 estados donde se castiga con cárcel a quien se practique un aborto, por homicidio calificado y, por otro lado, el incumplimiento del Estado para respetar los cambios del Congreso a la Ley General de Salud, de enero del 2009, que permite las llamadas declaraciones anticipadas de los pacientes terminales para negarse a recibir determinados tratamientos.

"Hay una circular de las autoridades del Seguro Social diciendo que por ningún motivo se acepten esas declaraciones y que por ningún motivo se dé cumplimiento a lo que pidan los pacientes en ese sentido".

Así, lo religioso ha invadido hoy el ámbito de lo político, alerta en entrevista con W Radio, Diego Valadés.

"Que el Estado no asuma como propia ninguna doctrina religiosa porque lo que tenemos en este momento y esa es la parte más negativa, es que el Estado mexicano y me refiero al estado federal y a una pluralidad de entidades en el país, por lo menos 18, han asumido como criterios rectores a la determinación de sus políticas, criterios religiosos".

Los clérigos han logrado, concluye Diego Valadés, no sólo el apoyo mayoritario del PAN a sus propuestas, también del PRI, del PRD, del PT, de Convergencia, por igual.

miércoles, 21 de abril de 2010

La salvación es la ignorancia: Iglesia católica




“La cultura del erotismo afecta a toda la sociedad y como consecuencia a los sacerdotes, que están inmersos en ella”, expuso Ruiz García, obispo emérito de San Cristóbal de las Casas.
Estas declaraciones ocurren un día después de que el obispo Felipe Arizmendi señaló que los libros de texto de la SEP incitan al “libertinaje sexual”, ya que transmiten “sólo información genital” y omiten una guía moral sobre el tema. (Milenio, 17/04/10)

Zas! resulta que "las guías morales" no saben tomar decisiones morales.
Entonces? Quién podrá salvarlos?
ah ya sé!
La ignorancia!

Enlightenment is man’s leaving his self-caused immaturity. Immaturity is the incapacity to use one's intelligence without the guidance of another. Such immaturity is self-caused if it is not caused by lack of intelligence, but by lack of determination and courage to use one's intelligence without being guided by another. Sapere Aude! Have the courage to use your own intelligence! is therefore the motto of the enlightenment.
-Immanuel Kant (Answering the Question: What Is Enlightenment?)

P.D. me quedo con las grandes cuestiones no resueltas: Qué puede tener de erótico un niño de 7 años? o Cómo erotiza una niña de 8 a un adulto? no saben los sacerdotes pederastas qué hacer con su (cuasi) información genital?
P.D.D. me quedo mejor con la campaña de los condones anti-violación "No pongas lo que te pertenece donde no te pertenece y nunca tendrás problemas".


martes, 13 de abril de 2010

Así veo a Ratzinger....



extracto de A Few Good Men, 1992. Columbia Pictures.

Kaffee: Colonel Jessep, did you order the Code Red?!
Judge: You don't have to answer that question!
Jessep: I'll answer the question. You want answers?
Kaffee: I think I'm entitled.
Jessep: You want answers?
Kaffee: I want the truth!
Jessep: You can't handle the truth! Son, we live in a world that has walls, and those walls have to be guarded by men with guns. Who's gonna do it? You? You, Lieutenant Weinberg? I have a greater responsibility than you can possibly fathom. You weep for Santiago and you curse the Marines. You have that luxury. You have the luxury of not knowing what I know: that Santiago's death, while tragic, probably saved lives. And my existence, while grotesque and incomprehensible to you, saves lives! You don't want the truth because deep down in places you don't talk about at parties, you want me on that wall! You need me on that wall! We use words like Honor, Code, Loyalty. We use these words as the backbone of a life spent defending something. You use them as a punchline! I have neither the time nor the inclination to explain myself to a man who rises and sleeps under the blanket of the very freedom that I provide, and then questions the manner in which I provide it! I would rather you just said "Thank you" and went on your way. Otherwise, I suggest you pick up a weapon, and stand a post. Either way, I don't give a damn what you think you are entitled to!
Kaffee: Did you order the Code Red?
Jessep: I did the job that—
Kaffee: Did you order the Code Red?
Jessep: You're goddamn right I did!

video: http://www.youtube.com/watch?v=8hGvQtumNAY

Desde que salió la nota sobre la intención de llevar a Ratzinger a un juicio cuando visite Londres, no he dejado de pensar en esta escena, de mis favoritas por cierto.
Así, igualito puedo imaginarme a un Ratzinger sentado en la banca siendo interrogado por un Kaffee, you need me in the Church! you want me in the Vatican!
Y el abogado insistiría. Supo o no supo de los abusos sexuales a cientos de menores en diversos países del mundo y ordenó callarlos?
Ratzinger respondería: You´re goddamn right I did!

Porque creo que Ratzinger como Jessep es un arrogante que cree que cubriendo delitos protege algo más grande, Jessep, la seguridad de los Estados Unidos, Ratzinger, la moralidad del mundo. Y ambos caen en la contradicción básica que derrumba los cimientos sobre los que su autoridad está construida:
En la peli-- el ejército está para cuidar y pone en peligro a los suyos.
En la vida real-- la iglesia sirve para guiar y permite la desviación de los suyos.

Y por cierto Ratzinger. We want the truth, we are entitled to it, and yes, we can handle it.

lunes, 12 de abril de 2010

Que se quede o que se vaya Ratzinger?


Ratzinger is the perfect pope
BY RICHARD DAWKINS

"Should Pope Benedict XVI be held responsible for the escalating scandals over clerical sexual abuse in Europe?"

Yes he should, and it's going to escalate a lot further, as more and more victims break through the guilt of their childhood indoctrination and come forward.

"Should he be investigated for how cases of abuse were handled under his watch as archbishop of Munich or as the Vatican's chief doctrinal enforcer?"

Yes, of course he should. This former head of the Inquisition should be arrested the moment he dares to set foot outside his tinpot fiefdom of the Vatican, and he should be tried in an appropriate civil - not ecclesiastical - court. That's what should happen. Sadly, we all know our faith-befuddled governments will be too craven to do it.

"Should the pope resign?"

No. As the College of Cardinals must have recognized when they elected him, he is perfectly - ideally - qualified to lead the Roman Catholic Church. A leering old villain in a frock, who spent decades conspiring behind closed doors for the position he now holds; a man who believes he is infallible and acts the part; a man whose preaching of scientific falsehood is responsible for the deaths of countless AIDS victims in Africa; a man whose first instinct when his priests are caught with their pants down is to cover up the scandal and damn the young victims to silence: in short, exactly the right man for the job. He should not resign, moreover, because he is perfectly positioned to accelerate the downfall of the evil, corrupt organization whose character he fits like a glove, and of which he is the absolute and historically appropriate monarch.

No, Pope Ratzinger should not resign. He should remain in charge of the whole rotten edifice - the whole profiteering, woman-fearing, guilt-gorging, truth-hating, child-raping institution - while it tumbles, amid a stench of incense and a rain of tourist-kitsch sacred hearts and preposterously crowned virgins, about his ears.



A esto el filósofo Michael Ruse responde:
The Catholic Church: Why Richard Dawkins Was Right and I Was Wrong

"But what is the alternative? Vatican Three, perhaps? The Church could open its doors to married priests, give women a proper role (if we can appoint a woman to the Supreme Court, why cannot a woman become a member of the College of Cardinals?), make a place within for gays and other minorities. It could recognize birth control for the blessing that it is and stop insisting that the moment the sperm gets to the ovum, nothing else matters but to preserve this entity, even though such a stand causes unnumbered cases of pain and sadness (and certainly does little to reduce the abortion rate) and leads the Catholic bishops to oppose universal health care, quite apart from the fact that it all flies in the face of the official philosophy of the Church, Thomism. And I could continue.


This will not happen. This last week, the Pope appointed an archbishop for Los Angeles. The appointee is a member of Opus Dei, for goodness's sake. You don't have to subscribe to the nuttiness of The Da Vinci Code to know what this means: he belongs to an organization that throve under Generalissimo Franco, about as right-wing as it is possible to get. Far from trying to reform, the Church is digging in and digging in.

Dawkins is right. The moral mess gets worse and worse. Hope of change is illusory. Götterdämmerung beckons. Although we have different motives and undoubtedly hope for different outcomes, I join Dawkins in welcoming the prospect."

domingo, 11 de abril de 2010

Mujeres: Salvarían a la Iglesia?


La revista Newsweek de la semana pasada lo plantea en su portada y con un artículo interesante de Lisa Miller. Qué haría María?

"Even with a mother, Mary, at the center of the Christian story, the women of today's church have found themselves marginalized and preached to amid the interminable revelations of the sexual-abuse scandals. Their prayers to the Virgin, protector of humanity, seem to have gone unanswered."

"By the 12th century, the separation of men and women in the church was complete. Clerical celibacy became mandatory in 1139, and in the great universities of Europe, where Christian intellectuals were establishing the foundations of modern philosophy, math, astronomy, science, literature, and theology, women were excluded completely. The only way thereafter for a Christian woman to gain prominence was as a prophet or a mystic, observes MacCulloch—and then her brethren might regard her as cracked."

Por qué no permitir la entrada de mujeres a la estructura de la Iglesia? Quizá, dice Miller, con esto la salvarían pues hoy es un "club de tobi" y en misa se habla solamente de historias de hombres, lo único que provocan al ignorar las historias sobre mujeres en la biblia, dice Miller, es que las mujeres se cansen de ser ignoradas y se lleven a sus hijos...

"They in the Vatican who blast the media for bias against the pope value ecclesiastical cohesion over all. The gap is real. We don't get them. And they don't get us.

By keeping modernity at bay, though, the men who run the Catholic Church have willfully ignored one of the great achievements of the modern age: the integration of women in the workforce and public life. In America, 50 million women work full time; in the European Union that number is 68 million. Within most mainline Protestant denominations, these battles over the professionalization of women were fought—and lost—half a century ago. In Denmark, Lutheran women were granted ordination rights in 1948; in the U.S., the first female Episcopalian priest was ordained in 1976."

"Pope John Paul II expounded on the centrality of women to the church in his 1988 letter Mulieris Dignitatem ("On the Dignity of Women")—even as he firmly reiterated six years later the church's refusal to consider their ordination."

"Jesus, of course, said nothing about the role women should play in his future church. As the leader of a small and radical movement he invited all to join his band, including married women, single women, and prostitutes; and the Gospel accounts give women a special role. They are the ones who first encounter the resurrected Lord and report back to the men on this supernatural event.

Women probably worked in the early church. In his letter to the Romans, written in the late 50s (A.D.), the Apostle Paul writes of a deacon named Phoebe; a "fellow worker" named Prisca; and "workers in the Lord" Tryphena and Tryphosa. He even mentions an "apostle" named Junia—a fact so shocking to generations of scribes who imagined that apostles could only be men that they intentionally misunderstood Paul's meaning. "Very, very frequently [Junia is] changed into a man's name," says Diarmaid MacCulloch, author most recently of Christianity: The First Three Thousand Years. "You get a sense that the early church is rowing away from women having positions of power." "

Será?

--> Kevin Schultz, a historian at the University of Illinois at Chicago, explains that Rome objected—strenuously—to the individualism that led to the French and American revolutions. In reaction, Catholic intellectuals revived some of the ideas of Thomas Aquinas, especially his insistence on holding the community above the individual. No explanation better illuminates today's great disconnect between all the pope's men and the progressive faithful. In a world where the whole really matters more than individual parts, a rigid—sometimes brilliant, sometimes mean-spirited—morality reins. This elevation of the church above all things explains how an institution dedicated to serving the sick and the poor might also refuse condoms to those at risk for AIDS. It explains how an organization committed to families could deny birth-control pills to mothers. And it explains, sadly, how a bishop faced with a pedophile in a parish might decide not to call the cops.<--

Ya entiendo...

Hoy domingo, Maureen Dowd publica una nota en el mismo sentido y compara la sumisión de las mujeres católicas a la de las mujeres árabes y condena fuertemente la autoridad moral de Ratzinger como cabeza de la Iglesia a la que pretendió salvar escondiendo bajo el tapete los escándalos de abuso sexual para seguir predicando la moralidad y persiguiendo a sus opositores.

"No wonder that, having closed themselves off from women and everything maternal, they treated children as collateral damage, a necessary sacrifice to save face for Mother Church."

"It wasn’t until 1985 that “God’s Rottweiler” finally got around to addressing the California bishop’s concern. He sent his letter urging the diocese to give the 38-year-old pedophile “as much paternal care as possible” and to consider “his young age.” Ratzinger should have been more alarmed by the young age of the priest’s victims; that’s what maternal care would have entailed."

jueves, 1 de abril de 2010

Abuso de menores y religión


Abuso de menores y religión
Por: Geraldina González de la Vega

Todos estamos consternados por las acusaciones de pederastia y brutalidad cometidos por miembros de la Iglesia católica en Irlanda, Estados Unidos, Alemania, México y quién sabe cuántos países más. Nos indigna mucho más que la Iglesia calle, que la Iglesia encubra o haya encubierto y sobre todo, que la Iglesia invierta los papeles y se victimice frente a cientos de niños y niñas abusados sexual, física y mentalmente por quienes se supone guardan autoridad moral y son representantes de Dios en la tierra.
La pederastia es un crímen terríble y creo que no hay conducta que ofenda más a la sociedad que los abusos cometidos contra niños y niñas. Es obvio que éste no es un crímen exclusivo de la Iglesia, desafortunadamente hay pederastas en las escuelas laicas, en los centros deportivos, entre los amigos y los vecinos, entre la misma familia. Pero aquí me voy a referir no al abuso sexual cometido por sacerdotes, sino al abuso mental, al que se somete a los menores al indoctrinarles en una religión, cualquier religión.
La religión católica tiene como núcleo el pecado y el castigo, si uno obedece la “ley de Dios”, no comete pecados y por ende, al morir, irá al cielo por la eternidad. En cambio, si uno desobedece y comete pecados, irá al infierno en donde pasará en tortura infinita un tiempo infinito. Lo que sea pecado es algo más o menos discrecional, pues la Biblia, como todos sabemos, es un libro contradictorio. De manera que dependiendo de la ortodoxia de cada sacerdote o padre de familia, la lista de pecados se aumenta o disminuye. Para exponer lo que quiero decir contaré una anécdota personal:
A los 12 o 13 años, por alguna razón que aún no tengo clara, decidí ir a clases de catecismo. Me aceptaron y me incorporaron a un grupo de puras niñas, por supuesto hay que separar, el machismo y la degradación de la mujer en todas las religiones es detestable. Mis compañeritas eran pequeñitas de entre los 6 y los 8 años. Mi “maestro” tenía unos 16 o 17. Me dió el librito, que era como un cómic que contaba la historia de Jesús. Comenzó la clase, el tema eran los pecados y el infierno. Una niña a mi lado, levantó la mano y preguntó si “no hacer la tarea era pecado”, el maestrito respondió con gran solvencia “sí, es pecado”, la niña se puso a llorar desconsoladamente, con terror. Yo la consolé y le dije que eso no era cierto, que Dios no podía ser tan malo como para considerar que no hacer la tarea fuera una falta tan terríble como para mandarte a arder al infierno. El catequista me corrió de clase, gracias a Dios. Y ese fué mi primer y último encuentro con la fe.
¿Por qué cuento esto? Porque lo que quiero decir es que hoy nos sentimos profundamente ofendidos por los abusos sexuales y brutalidades cometidas por sacerdotes y otros miembros de la Iglesia católica, pero no reparamos en el abuso mental que implica indoctrinar a menores de edad en una religión. La que sea, eso no es exclusivo de la religión católica. Hablo de la católica porque es la que conozco.
Abusar de la mente de los niños y niñas y amedrentarlos con un infierno en llamas, rodeados de hombres y mujeres malos, pecadores –de los que de entrada el menor descarta a sus padres, y no hay nada que mas tema un niño que imaginarse un día sin ellos- un demonio horroroso y terrorífico que los torturará por la eternidad ¡por no haber hecho la tarea o haber peleado con el hermano! Lo peor de todo esto es que junto con el pánico al infierno y el temor que hay que tenerle a un Dios que todo lo oye, lo vé y lo siente, (se repite esta frase con cierta frecuencia en misa “hay que temerle al Señor”), la religión clausura, en los casos más extremos totalmente, la naturaleza inquisidora del niño. El típico ¿y por qué? de los niños se responde con ‘porque Dios lo hizo’, ‘porque Dios lo quiso’, y así, ad infinitum. ‘Hay que ser buenos, porque sino se ofende a Dios’. ¿Qué tal mejor un ‘hay que ser buenos porque eso es lo correcto’? Se les dice que el planeta tiene unos 6 mil años, que los seres humanos convivieron con los dinosaurios, que las estrellas y los planetas son creación de Dios, igual que los valles y las montañas, los cangrejos y sí, nosotros. La química, la biología, la cosmología, astrología (F.de E. debe decir astronomía!), física, etcétera, todas las ciencias son borradas de un plumazo. Y aquí viene el gancho, si no crees en ello, Dios se enoja, y ¿sabes qué? ajá, es pecado ¡al infierno!
Se indoctrina a los hijos en esas religiones que condenan a las mujeres y a los homosexuales a ser seres humanos de segunda, que no consideran la evidencia sino el dogma, que buscan imponer a los demás su forma de pensar, que esperan confundir su moral con el derecho y que aspiran a que un día todos nublemos nuestra razón con sus dogmas que a cualquier mente racional le suenan irracionales y contradictorios.

Cada quien es libre de creer en lo que mejor le parezca. De eso no hay duda. Y personalmente encuentro importantísima ésta libertad. El punto que pretendo hacer aquí es que si bien los padres de familia pueden creer en lo que mejor les parezca, no pueden imponer a sus hijos formas de pensar, por más bien intencionados que sean.

El punto que quiero hacer es doble: por un lado se abusa mentalmente de los niños al imponerles un mundo en el que sólo existe la dicotomía cielo-infierno y en el que existe una amenaza latente, tanto para él, como para sus seres queridos de ir al infierno. Por otro lado, es un derecho de los niños y las niñas el no ser indoctrinados por sus padres, da igual qué dogma se les busque imponer, sea éste religioso o político. No aceptaríamos catecismos marxistas, ni tampoco la iniciación a la socialdemocracia para lavar los pecados del recién nacido. Los padres no inscriben a sus hijos al Gymboree del menor republicano, tampoco festejamos en el San Angel Inn la aceptación del capitalismo como ideología de los hijos de nuestro vecino. ¿Por qué aceptamos que los padres abusen de sus hijos como si fueran de su propiedad y asistimos a bautizos, primeras comuniones y confirmaciones impuestas? ¿Estamos seguros de que esos niños, teniendo toda la información posible, eligirían formar parte de esa religión?
Por qué no mejor permitir una educación laica en la que se enseñe todas las religiones de forma crítica a los menores para que éstos decidan, cuando sientan que tienen toda la información posible, a cuál de ellas pertenecer o no pertenecer a ninguna. ¿Por qué imponerla desde el nacimiento? ¿Por qué indoctrinar al menor, para hacerlo sentir culpable de dudar, de inquirir, de aprender? ¿Para amenazarlo con arder en el infierno si llega a dudar lo que sus padres y sacerdotes le dicen?
Peor, la indoctrinación de niños y niñas crea adultos llenos de prejuicios, intolerantes y discriminadores e ignorantes. No está de más mencionar el ejemplo que se vive en México actualmente con la legalización del matrimonio y adopciones gay. El punto es, ¿qué diferencia hay entre el indoctrinamiento religioso y el que sucedía en los países comunistas (en Cuba todavía)? ¿Qué diferencia hay entre un niño que repite que “los homosexuales son anormales” con uno que repite que “el mundo sólo pertenece a los blancos”?
Hace un año vimos en los periódicos una nota sobre unos padres en Winnipeg, Canadá que “educaban” a sus hijos en una ideología fascista. Los pequeños, menores de 10 años, portaban en sus playeras o mochilas swasticas y decían, convencidos, que "los negros merecen ser golpeados hasta la muerte." También leímos la historia del pequeño de New Jersey que iba a celebrar su cumpleaños y papá decidió mandarle a hacer un pastel “Happy Birthday Adolf Hitler” decía. Y es que little Adolf celebraría en una fiestecita sus 5 años junto con su hermanita, Arian Nation de 3. Tanto los menores de Winnipeg como los de New Jersey fueron removidos de la custodia de sus padres porque las autoridades consideraron que la educación recibida era indoctrinación y esto era perjudicial para ellos. El Profesor Helmut-Harry Loewen de la Universidad de Winnipeg opinó que con ello “se estaba abriendo la caja de pandora”, pues se remueve la custodia de los hijos basado en las convicciones políticas o religiosas de los padres. En el caso de Winnipeg, Canadá, el abogado del Ministerio de Menores, justificó la remoción de la custiodia, diciendo que es criminal “pintar a un niño como se pinta a una tabla con tinta”, si se refiere a la indoctrinación de los hijos, pues me pregunto entonces aquí qué papel juegan las religiones, son doctrinas que, mutatis mutandis, también "pintan en el niño como se pinta a una tabla con tinta".
En este sentido comparto la postura del psicólogo Nicholas Humphrey, citado por Richard Dawkins en su excelente libro “El Espejismo de Dios” y en el que baso la argumentación aquí presentada (Capítulo 9). Dice Humphrey que “la libertad de expresión es una libertad demasiado preciada como para meterse con ella...Pero existe una importante excepción: la censura a favor de los niños.” En la cátedra Amnesty Lecture en Oxford en 1997, Humphrey explicó en qué consistía esta censura:

“Los niños y las niñas tienen el derecho humano de que sus mentes no sean inutilizadas debido a la exposición de las malas ideas de algunas personas –sin importar quiénes son éstas personas. Los padres, de la misma forma, no tienen licencia de Dios para la endoculturación* de sus hijos en lo que sea que ellos hayan personalmente elegido: no tienen derecho a limitar los horizontes del conocimiento de sus hijos, a educarlos en una atmósfera de dogmas y supersticiones o de insistir que sigan el angosto y recto camino de su propia fe.
En resumen, los niños y las niñas tienen el derecho a no tener sus mentes aturdidas por el sinsentido y nosotros, como sociedad, tenemos el deber de protegerlos de ello. Por ello no debemos permitir a los padres que enseñen a sus hijos a creer por ejemplo en la verdad literal de la Biblia o que los planetas regulan sus vidas, así como tampoco podemos permitir que les tiren los dientes o los encierren en un calabozo.”


Dawkins agrega: Los padres no deben enseñar a sus hijos qué pensar, sino cómo pensar... El punto es que sea privilegio de los niños y las niñas decidir lo que ellos quieran pensar y no el privilegio de los padres imponerlo por force majeure. En suma, no se trata de prohibir la religión, ni prohibir los catecismos, no. Se trata de evitar el abuso mental. Se trata de evitar la indoctrinación de menores, en creencias religiosas o políticas o de cualquier tipo. Se trata de abogar por la educación científica y crítica de los niños y las niñas. Se trata de distinguir entre la educación y la religiosidad y que los niños y las niñas aprendan a distinguir un ámbito de otro para que la fe no les impida entender la ciencia. Se trata de exigir a los padres que respeten el derecho de los menores a decidir por ellos mismos qué creer, darles todas las herramientas del conocimiento posibles, sólo así serán, de verdad, mejores personas.

*La endoculturación es el proceso por el cual la generación más antigua transmite sus formas de pensar, conocimientos, costumbres y reglas a la generación más joven. La endoculturación se basa, principalmente, en el control que la generación de más edad ejerce sobre los medios de premiar y castigar a los niños. Cada generación es programada no sólo para replicar la conducta de la generación anterior, sino también para premiar la conducta que se adecue a las pautas de su propia experiencia de endoculturación y castigar, o al menos no premiar, la conducta que se desvía de éstas. (Wikipedia)

viernes, 26 de marzo de 2010

Sintomatología de la fe


Lo que sigue es parte del ensayo de Richard Dawkins "Viruses of the Mind" Lee los síntomas y checa si tienes el virus. Si estas infectado, no te preocupes, hay cura.

Like computer viruses, successful mind viruses will tend to be hard for their victims to detect. If you are the victim of one, the chances are that you won't know it, and may even vigorously deny it. Accepting that a virus might be difficult to detect in your own mind, what tell-tale signs might you look out for? I shall answer by imaging how a medical textbook might describe the typical symptoms of a sufferer (arbitrarily assumed to be male).

1. The patient typically finds himself impelled by some deep, inner conviction that something is true, or right, or virtuous: a conviction that doesn't seem to owe anything to evidence or reason, but which, nevertheless, he feels as totally compelling and convincing. We doctors refer to such a belief as ``faith.''

2. Patients typically make a positive virtue of faith's being strong and unshakable, in spite of not being based upon evidence. Indeed, they may feel that the less evidence there is, the more virtuous the belief (see below).

This paradoxical idea that lack of evidence is a positive virtue where faith is concerned has something of the quality of a program that is self-sustaining, because it is self-referential (see the chapter ``On Viral Sentences and Self-Replicating Structures'' in Hofstadter, 1985). Once the proposition is believed, it automatically undermines opposition to itself. The ``lack of evidence is a virtue'' idea could be an admirable sidekick, ganging up with faith itself in a clique of mutually supportive viral programs.

3. A related symptom, which a faith-sufferer may also present, is the conviction that ``mystery,'' per se, is a good thing. It is not a virtue to solve mysteries. Rather we should enjoy them, even revel in their insolubility.

4. The sufferer may find himself behaving intolerantly towards vectors of rival faiths, in extreme cases even killing them or advocating their deaths. He may be similarly violent in his disposition towards apostates (people who once held the faith but have renounced it); or towards heretics (people who espouse a different --- often, perhaps significantly, only very slightly different --- version of the faith). He may also feel hostile towards other modes of thought that are potentially inimical to his faith, such as the method of scientific reason which may function rather like a piece of anti-viral software.

5. The patient may notice that the particular convictions that he holds, while having nothing to do with evidence, do seem to owe a great deal to epidemiology. Why, he may wonder, do I hold this set of convictions rather than that set? Is it because I surveyed all the world's faiths and chose the one whose claims seemed most convincing? Almost certainly not. If you have a faith, it is statistically overwhelmingly likely that it is the same faith as your parents and grandparents had. No doubt soaring cathedrals, stirring music, moving stories and parables, help a bit. But by far the most important variable determining your religion is the accident of birth. The convictions that you so passionately believe would have been a completely different, and largely contradictory, set of convictions, if only you had happened to be born in a different place. Epidemiology, not evidence.

6. If the patient is one of the rare exceptions who follows a different religion from his parents, the explanation may still be epidemiological. To be sure, it is possible that he dispassionately surveyed the world's faiths and chose the most convincing one. But it is statistically more probable that he has been exposed to a particularly potent infective agent --- a John Wesley, a Jim Jones or a St. Paul. Here we are talking about horizontal transmission, as in measles. Before, the epidemiology was that of vertical transmission, as in Huntington's Chorea.

7. The internal sensations of the patient may be startlingly reminiscent of those more ordinarily associated with sexual love. This is an extremely potent force in the brain, and it is not surprising that some viruses have evolved to exploit it. St. Teresa of Avila's famously orgasmic vision is too notorious to need quoting again. More seriously, and on a less crudely sensual plane, the philosopher Anthony Kenny provides moving testimony to the pure delight that awaits those that manage to believe in the mystery of transubstantiation.

bancarrota moral de la Iglesia católica.


Me pregunto cómo pueden seguir algunos creyendo que existe un dios, después de el escándalo sobre clérigos pederastas y maltratadores (por décadas).

Una bancarrota moral
El escándalo de los abusos

JUAN G. BEDOYA 26/03/2010
El País

El teólogo Karlheinz Deschner, católico en tiempos, empezó en 1970 a escribir en Alemania la Historia Criminal del Cristianismo, proyectada para 10 volúmenes, de los que han aparecido nueve. Tendrá que ampliar el relato, si la jerarquía romana no toma por los cuernos su actual crisis de moralidad. Hasta ahora, Deschner ha descrito los métodos de delincuencia en el comercio y las finanzas, en la educación, en la propagación de la ignorancia y la superstición, o en la explotación de una moralidad sexual disparatada.

En 1971 fue acusado de difamar a la Iglesia católica. Ganó el proceso. Hoy se estará regocijando, tras documentarse sin ningún género de dudas de que la Iglesia católica ha encubierto durante décadas a clérigos pederastas y maltratadores.

Lo que ahora publica The New York Times sobre la implicación del papa Ratzinger en tanto encubrimiento era un secreto a voces, con testimonio documental. Se trata de una carta que el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio de la Inquisición) mandó en 2001 a los obispos de Estados Unidos exigiéndoles secreto sobre las investigaciones que involucraban a sacerdotes en abusos sexuales. Exigía, además, que todas las pesquisas "preliminares" hechas por eclesiásticos fuesen enviadas a su oficina en el Vaticano. Esta escandalosa misiva ya fue usada en un juicio contra una iglesia de Tejas y contra el propio Ratzinger, por obstrucción a la justicia.

En cualquier organización esta oleada de escándalos serían percibidos como una bancarrota moral. La Iglesia católica es distinta. Siempre encuentra motivaciones ajenas al asunto principal. Se ha podido leer estos días a cuento de los abusos producidos en Alemania. Un prelado incluso acudió a la matemática. De los 210.000 casos de abusos denunciados en ese país desde 1995, sólo 94 afectan a personas de la Iglesia católica. Como el porcentaje que sale es de un 0,044, la jerarquía apela a una disculpa sucia: "El anticlericalismo de los medios de comunicación".

Detrás de este tipo de justificaciones se alza la idea de que la Iglesia cristiana sigue siendo una Sociedad Perfecta (así la definió el BOE español en 1953), por encima de códigos y de castigos en la Tierra. Sus jerarquías, por tanto, estarían sometidas a una ley superior y, en todo caso, al Derecho Canónico. Los abusos sexuales serían en ese contexto sólo un pecado, no un delito. Bastaría con confesarlos y arrepentirse, para dejarlos atrás.

miércoles, 17 de marzo de 2010

10 mandamientos revisited


Christopher Hitchens revisa los 10 mandamientos aquí y llega a la conclusión de que algunas reformas son necesarias, mismas que comparto:

"I am trying my best not to view things through a smug later prism. Only the Almighty can scan matters sub specie aeternitatis: from the viewpoint of eternity. One must also avoid cultural and historical relativism: there’s no point in retroactively ordering the Children of Israel to develop a germ theory of disease (so as to avoid mistaking plagues for divine punishments) or to understand astronomy (so as not to make foolish predictions and boasts based on the planets and stars). Still, if we think of the evils that afflict humanity today and that are man-made and not inflicted by nature, we would be morally numb if we did not feel strongly about genocide, slavery, rape, child abuse, sexual repression, white-collar crime, the wanton destruction of the natural world, and people who yak on cell phones in restaurants. (Also, people who commit simultaneous suicide and murder while screaming “God is great”: is that taking the Lord’s name in vain or is it not?)
It’s difficult to take oneself with sufficient seriousness to begin any sentence with the words “Thou shalt not.” But who cannot summon the confidence to say:
-Do not condemn people on the basis of their ethnicity or color.
-Do not ever use people as private property.
-Despise those who use violence or the threat of it in sexual relations.
-Hide your face and weep if you dare to harm a child.
-Do not condemn people for their inborn nature—why would God create so many homosexuals only in order to torture and destroy them?
-Be aware that you too are an animal and dependent on the web of nature, and think and act accordingly.
-Do not imagine that you can escape judgment if you rob people with a false prospectus rather than with a knife. -
-Turn off that fucking cell phone—you have no idea how unimportant your call is to us.
-Denounce all jihadists and crusaders for what they are: psychopathic criminals with ugly delusions.
-Be willing to renounce any god or any religion if any holy commandments should contradict any of the above.

In short: Do not swallow your moral code in tablet form."

martes, 16 de marzo de 2010

El escándalo de Ratzinger y su dios silencioso.


....y no es que se espere que Ratzinger diga algo porque él sea alemán, sino porque el era Cardenal EN Alemania cuando los abusos fueron cometidos y si sabía de ellos, por qué calló? Ratzinger era el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (antes la Santa Inquisición) y llegaron a su escritorio los casos, no sólo alemanes, sino de la estrella legionaria, Marcial Maciel (q. NO. d.e.p.)Sí, fué Ratzi quien ordenó bajar el volúmen al caso Maciel, fué Ratzi quien dijo que los medios buscan difamar a la iglesia (como en México he oído que dicen de Carmen Aristegui!)...
El Papa dice que no sabía nada, pero oh casualidad que un sacerdote de Essen fué enviado a su diócesis, cuando Ratzi era todavía Cardenal en Munich. Donde este pederasta volvió a abusar de menores. Ratzinger dice que no sabía nada...
Por otro lado, ha resultado que su hermano Georg Ratzinger, también sacerdote de la Iglesia católica, y dirigente de un coro, ha aceptado haber maltratado menores, pero alega "no sabía de abusos sexuales". ajá. Ahora sabemos que Herr Ratzinger golpeaba a los chicos, les arrojaba sillas, se enojaba tanto "que se le salía la dentadura postiza"... linda escena no?

Qué pasa Josef Ratzinger? Ese es el "Vicario de Cristo"? Qué Cristo no era todo amor? No quiere poner en duda la "infalibilidad papal"? Qué pasa con su dios que permite el silencio ante abusos de menores? Qué no se supone que tiene asistencia divina? Por qué su divinidad no lo asiste en la investigación de los abusadores para castigarlos? Si abortar es un pecado capital, que aplica ipso facto, no lo es abusar de menores? Deveras ese dios se pone de misericordioso con pederastas? Valiente Pastor del Rebaño de Cristo!

Rebaño de Cristo.... (!)

Rebaño, pues les felicito por ese dios al que le rezan...es a toda madre!

"El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables."
---Constitución Dogmática Pastor Aeternus


Scandal Widens
Pope Remains Silent as Abuse Allegations Hit Close to Home


By SPIEGEL Staff

Allegations of sexual abuse in the German Catholic Church continue to surface. Questions have been raised about what Pope Benedict XVI may have known about specific incidents of abuse and his brother, Georg Ratzinger, is also under fire. The pope, however, has so far remained silent.

Georg Ratzinger came clean about his transgressions. Indeed, it seemed to be the end of the matter -- one which placed him squarely in the center of Germany's ever expanding Church abuse scandal.

"In the beginning, I slapped (the boys) in the face on a number of occasions," said Ratzinger, who, for decades, was the director of the Regensburger Domspatzen, one of the most renowned boys' choirs in Germany. But he stopped the practice back in 1980, he says, because the state had banned corporal punishment. He says that he "strictly" observed the new law.

Former choirboys tell a different story. They still shudder when they recall the reverend's severity -- and his tendency toward violence, even in later years.

"Ratzinger was extremely choleric and quick-tempered during choir practice," says Thomas Mayer, who was a student at the choir boarding school from 1988 to 1992. "On a number of occasions, I saw him get so angry that he threw a chair into our group of singers." Once Ratzinger flew into such a rage during choir practice "that even his false teeth fell out," says Mayer.

Ratzinger, 86, now lives in a monastery and has declined to comment further. Clarification of the matter has now been left to his younger brother: Pope Benedict XVI.

Last Friday, Benedict XVI met in the Vatican with the Chairman of the German Bishops' Conference, Robert Zollitsch, to talk about violence and sexual abuse carried out by Catholic priests in his native Germany. Just like his older brother, the pope would like the world to believe that the Church has changed its ways. Benedict XVI and Zollitsch vowed to shed light on cases of abuse and assist the victims.

How Sincere?

But shortly after Zollitsch left for Germany, the pope found himself haunted by his own past as the Archbishop of Munich and Freising. His former archdiocese admitted to the center-left German daily Süddeutsche Zeitung that a pedophile priest had been reinstated to a Catholic parish in Munich during Ratzinger's tenure.

What does the pope know from personal experience about the abuse problem? And how sincere is his promise to finally clear up the allegations of abuse?

Hardly anyone in the inner circle of the Vatican is better informed on Catholic sex scandals than His Holiness the Pope. Joseph Ratzinger was head of the Congregation for the Doctrine of the Faith, formally known as the Inquisition. Reported cases of abuse automatically landed on his desk. Since 2001, as the Church's most powerful cardinal, and subsequently as the pope, Ratzinger has spearheaded the Vatican's ongoing efforts to shed light on this troublesome issue.

Nevertheless, sexual abuse in the Catholic Church has continued to regularly generate headlines. First, there were the waves of scandals in the US and Ireland. Now, hardly a day goes by in Germany without a new story on further allegations of abuse.

By the end of last week, some 200 presumed victims had contacted Ursula Raue, a Berlin attorney engaged by the Jesuits to handle abuse cases -- and complaints are pouring in from all areas of the Church. Some 150 people have come forward with stories of abuse at the monastery school in Ettal, and roughly 15 former choirboys have grievances relating to the Regensburger Domspatzen.

Complex Nature of the Problem

On top of this, there have been reports from other areas of society. Cases have surfaced virtually everywhere: in the Protestant Church, in secular boarding schools like Odenwaldschule and in children's homes in the former East Germany. The numbers are still a far cry from those linked to the Catholic Church, but they do reveal the complex nature of the problem.

It is a scandal the likes of which German society has not seen for years, and it will likely be months before it fades. Nonetheless, it is being inadequately addressed -- often to a shocking degree.

This is true of the Catholic Church, which continues to damage itself as it hesitates between calls to clear up cases of abuse and the urge to hush things up. But it is also true of the state, as members of the government either let things take their course or drone on about the latest toothless initiative.

Should there be roundtable talks reserved only for members of the Catholic Church, or should they be open to a wide range of social groups? This question alone kept German ministers Kristina Schröder (family affairs), Annette Schavan (education and research) and Sabine Leutheusser-Schnarrenberger (justice) squabbling for days -- while Chancellor Angela Merkel stayed clear of the fray. A "broad and intensive debate" is required as a preliminary step, said Merkel's spokesman.

At the same time, the German school system has been severely shaken. Former students at the secular Odenwaldschule in Hesse describe systematic abuse that continued until at least the 1990s. Eight former teachers, one of whom taught there until 2003, are the subject of serious allegations made by nearly three dozen former students.

Laid Him on the Bed

One former student says that he was only allowed to call his parents twice a week -- and to do this, he had to use the phone in Gerold Becker's bedroom. Becker was the school principal from 1971 to 1985. When the student was sad about the end of his telephone call, he says that Becker laid him on the bed, undressed him, touched the boy's crotch, and then masturbated.

Another former student told of his fear of being the last one in the shower room with Becker after gym class. Yet another said that he was forced to engage in oral sex. "There was no way of avoiding them," says Gerhard Roese, 48, who now lives in the German city of Darmstadt. He says that he was repeatedly forced to stimulate his music teacher's genitalia with his hand. Distraught over the incidents, the boy confided in the school principal, but he only "smirked, hemmed and hawed, and said something about the Greeks," says Roese.

Becker refuses to comment on the allegations. But questions have also been aimed at Hartmut von Hentig, 84, the doyen of Germany's progressive education movement -- and Becker's long-time companion. Von Hentig has been pursued by journalists for days, he says. SPIEGEL was only able to submit questions to him in written form -- and he faxed back his answers.

In his response, von Hentig warned against false allegations and underscored that so far, "statements have only been collected, they have not yet been verified." He himself visited the boarding school on a number of occasions. Did he not find cause for suspicion?

"No," he replied. When he stayed overnight at Odenwaldschule, he "usually" slept in the official guest room. "The only time I actually saw Gerold Becker interact with the boys and girls at the school was when we all took our meals together in the dining hall or when we walked across the school grounds, and they jumped up to him and he fended them off in a friendly manner: 'You can see that I have a guest.'"

Did the Pope Really Not Know?

Von Hentig doesn't blame himself for not having noticed anything. "I of course observed constantly and very carefully: filled with envy of this man who managed to relate so well to children, to explain things to them, to divert their attention or patiently coax them in order to keep them from getting into some kind of mischief. Filled with envy of 'his' wonderful school."

Why do those in positions of authority, including supervisors and witnesses, tend to have such difficulty getting to the bottom of these allegations, as is the case with von Hentig? Why are the state and the Church so helpless when it comes to the abuse of minors?

The Irish have demonstrated that it is possible to break through the wall of silence. For years, Yvonne Murphy, a judge acting at the behest of the government, headed an independent commission investigating how the Irish Roman Catholic Church handled complaints of clerical child sexual abuse.

Her report, released last November, concluded that "the vast majority (of priests) simply chose to turn a blind eye" to abuse.

'No Concern for the Abused Child'

The commission also found that the Church failed to act internally and ignored its own rules relating to priests suspected of abusing children. "For many years offenders were neither persecuted nor made accountable within the Church," the report says, citing an "obsessive concern with secrecy" and concluding that "there was little or no concern for the welfare of the abused child."

In Germany, federal and state governments would still rather leave it up to the bishops to clear up the allegations, despite the fact that these patriarchs of the Church have not indicated that they are genuinely capable of tackling the issue. Many Catholic leaders see incidents of abuse as unfortunate isolated episodes -- and not as a systemic problem.

Such an attitude disregards the fact that this has been a problem for the clergy right from the start -- and throughout 2,000 years of church history. "But if anyone causes one of these little ones who believe in me to sin, it would be better for him to have a large millstone hung around his neck and to be drowned in the depths of the sea," it is written in the Gospel of Matthew. In his Epistles to the Corinthians, even Paul inveighed against "boy prostitutes" and "pederasts."

Throughout the centuries, popes have threatened priests with punishment should they sexually abuse children. Such members of the clergy "shall be released from the priesthood or locked away to do penance in monasteries," wrote Pope Alexander III (1159 to 1181). They should be "punished according to Church or state laws," threatened Pope Leo X (1513 to 1521).

Despite these condemnations, Germany's bishops today still tend to turn a blind eye to "pederasts" in the clergy.

A Number of Hurdles

To the German Catholic Church's credit, however, Archbishop Zollitsch recently appointed the Bishop of Trier, Stephan Ackermann, to look into abuse cases. Ackermann promptly received a flood of phone calls, letters and e-mails from alleged victims. Still, he faces hurdles before he can begin his work. The German Bishops' Conference first has to decide where his office will be -- in Trier or Bonn? How many staff members is he allowed to have? What kind of equipment? How large will his budget be?

Fundamentalist bishops like Gerhard Ludwig Müller from Regensburg would rather adopt a more confrontational approach. Müller accuses SPIEGEL of "abusing the freedom of the press" in its reports on the Church, and he says that the magazine "is guilty of violating the human dignity of all Catholic priests and members of the order." He compares today's "anti-Catholic media campaigns against celibacy and Catholic sexual morals" to the "infamous speech by the master of sedition held in Berlin's Deutschlandhalle in 1937" -- a reference to Nazi Propaganda Minister Joseph Goebbels' attack on the Church. For Müller, in other words, critical reporting on the issue is far worse than the beating, rape and humiliation of children.

Meanwhile, new reports of horrendous abuse continue to pour in from his diocese -- primarily from the Regensburger Domspatzen.

From 1953 to 1992, Monsignor Hans Meier ruled with an iron fist over generations of choirboys who were under his tutelage in the Etterzhausen boarding school, a preparatory school for younger pupils from which the choir draws its recruits.

Religious services were held three times a day. Afterwards, in rows of two, the young boys would march from the church to the dining hall. When mail was distributed, the boys were forced to stand lined up in rank and file, and they often received severe beatings.

'Nothing that Merited My Attention'

Christian Wilbrand began attending the school at the age of nine in 1966. He recalls:

The idea was to shatter the personalities of us children. Brutality and our own fear were pervasive. Tortures included beatings with willow branches on the fingertips or the backside, punches to the head, pulling pupils up by their hair and hitting them with books. It didn't take long to beat the childhood right out of us; I often felt like I was on the verge of dying. Once my homeroom teacher hurled me with such force against the blackboard that I lost consciousness. Etterzhausen was a planet of horrors.

Is it conceivable that Georg Ratzinger knew nothing about this? As director of the cathedral choir, he took in the children from the fifth grade up, who then lived in his boarding school in Regensburg. He says: "When we were on concert tours, pupils would tell me about what life had been like for them at Etterzhausen. But their stories didn't strike me as anything that merited my official attention."

In 1971, when Ratzinger had already been the choir director for seven years, a local priest was sentenced to 11 months in prison for sexual abuse. The man in question was both the institution's music prefect and the head of the boarding school. Georg Ratzinger had an apartment in the building that housed the Domspatzen, and his brother Joseph often visited him there. Did they never hear anything about this case?

Former choirboy Mayer, who accompanied a large number of concert tours, says that he also witnessed widespread sexual and physical violence until he left the boarding school in 1992. He says that he himself was raped by older fellow students. Mayer also claims that anal sex took place between students on a number of occasions in a prefect's apartment, right next to the rooms used by the senior classes. "They simply passed on the pressure of a totalitarian system," he says.

Allegedly Knew Nothing

The Regensburg Diocese has refused to comment on any of the allegations -- and Georg Ratzinger is now remaining silent as well.

And what of Benedict XVI? Publicly he has not uttered a single word about the allegations against his brother.

Indeed, he has still refrained from commenting on the cases dating back to his tenure as Archbishop of Munich. The priest Peter H. first came to the attention of the diocese in Essen after he forced an 11-year-old boy to engage in oral sex. He was sent to Munich for therapy. In 1980, as a member of the Diocese Council, Joseph Ratzinger was involved in a decision to grant Peter H. accommodations in a parsonage.

Shortly thereafter, the man was again involved in pastoral duties, with no restrictions whatsoever. In 1986, a court in Ebersberg gave H. an 18-month suspended prison sentence because he had once again sexually abused a minor, this time in the Bavarian town of Grafing.

H. was nevertheless reinstated and he held holiday services with children from the Heart of Jesus Daycare Center in Garching, and had numerous contacts with minors.

Just last Friday, he was scheduled to attend the ITB Berlin tourism trade show and take part in a panel discussion on "pilgrims' paths, village churches and monastery vacations." H. canceled at the last minute.

"Reassigning H. to pastoral ministry was a serious mistake. I take full responsibility," says former Munich Vicar-General Gerhard Gruber.

The pope allegedly knew nothing about the entire case.

By Matthias Bartsch, Frank Hornig, Conny Neumann, Markus Verbeet and Peter Wensierski

Translated from the German by Paul Cohen


URL:
http://www.spiegel.de/international/germany/0,1518,683582,00.html
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Photo Gallery: Church Abuse in Germany Continues to Broaden
http://www.spiegel.de/fotostrecke/fotostrecke-52851.html

lunes, 15 de marzo de 2010

Más historias sobre la (asquerosa) iglesia católica


Y es que no puedo más que pensar en adjetivos cuando leo y veo las noticias no sólo de México y Alemania, sino en el mundo entero sobre abusos cometidos por "padrecitos", y no son sólo los abusos los que enojan, son los "perdones" y los encubrimientos de toda esa red que únicamente lucra con la ignorancia de la gente.
Qué peor crímen que el abuso de un menor y de la confianza que se deposita en él como representante del dios en que creen?
A los que todavía tienen una pizca de fe en la iglesia pederasta, perdón, católica:
En qué clase de dios creen? hay alguna explicación teológica para entender como es que la iglesia cristiana abuse de niños sistemáticamente y su dios los perdone?

Sinceramente, yo, no entiendo...

Ratzinger...

Juan Enríquez Cabot
REFORMA
15 Mar. 10

Caray, ha estado tan entretenida la telecomedia La Gran Familia Maciel que pocos le han puesto la atención debida a la otra gran tragicomedia, Ratzinger & Cia. Y qué lástima porque esta otra comedia pudiera tener consecuencias aun mayores que las de Maciel. Ahora resulta que cuando el ahora Papa Benedicto XVI era arzobispo en Alemania también había uno que otro incidente de violación de menores. (Claro, hasta ahora sólo se conocen módicos cientos de casos). Y resulta que la autoridad máxima en una de las diócesis que encubrían uno y otro caso era el mismísimo Ratzinger, quien autorizaba "terapia" para el violador de menores, en vez de cárcel, y luego recirculaba a estos demonios recubiertos de crucecitas para seguir violando niños.

Lo que hace especialmente entretenida esta historia es que para llegar a Papa, Ratzinger militó como encargado de la Congregación de la Doctrina de la Fe, el FBI del Vaticano, donde se investigaban y no se castigaban incidentes de abuso de menores. Fue Ratzinger quien en 2001 mandó carta secreta a toda congregación amenazando excomunión inmediata e instantánea para quien discutiera cualquier caso de violación fuera de tribunales eclesiásticos (Observer/ Londres). Y fue Ratzinger quien, cuando estalló el escándalo de violaciones en Boston en el 2002, minimizó el problema y acusó a los medios de exageración y conspiración.

Esta semana afloraron cientos de casos más de violación sistemática de niños y niñas. Cientos de víctimas adicionales no sólo en Alemania, sino también en Holanda y Austria. Abuso criminal y encubrimiento sistemático. Complicidad de las máximas autoridades eclesiásticas en cada país y en el mismísimo Vaticano. Complicidad a escala mundial durante décadas. Y por eso salió a principios de semana el vocero del Vaticano, el reverendo Lombardi, con ejemplar transparencia, a informarnos que no tenía comentario alguno más allá de la declaración de la archidiócesis alemana de que el Papa "no tenía responsabilidad alguna".

Acto seguido, a mediados de semana, algún maloso conspirador descubrió que el inocente y dulce hermanito del Papa, Georg Ratzinger, dirigió un coro masculino en una escuelita alemana entre 1964 y 1994. Y el hermanito cada vez más incomodo confesó que efectivamente sí golpeaba niños, pero que nunca se enteró de todas las violaciones que ocurrían a los niños que él tenía bajo su cargo y protección...

Caray, algún maloso malpensado inclusive pudiera conspirar que algo como esto pudiera tener algo que ver con el súbito alto que Ratzinger le puso a la investigación Maciel en 1994. Su argumento en aquel entonces fue "no se puede juzgar a un amigo tan cercano del Papa" (FAIR). O quizás algo como esto tuvo que ver con el nuevo 'state quieto que dictó Ratzinger para proteger a Maciel en 1999. O el porqué, en el 2002, el cardenal Ratzinger físicamente golpeó la mano del reportero Brian Ross de ABC News cuando éste irresponsable y mentiroso comunicador osó preguntarle sobre el caso Maciel. O capaz que no hubo conspiración o amenaza alguna. Capaz que sólo fue un caso continuo, por parte del aspirante a ser Papa, de ceguera, irresponsabilidad, idiotez y ambición...

Pero dada la seriedad de las ofensas y el extraordinario número de crímenes, caray 'pos ¿no será hora de que la Iglesia, y el Papa mismo, dejen de "investigarse" a sí mismos? ¿No será hora que un grupo de ciudadanos y autoridades judiciales determinen si Ratzinger es o no inocente de presidir sobre una institución que ha cometido crímenes sistemáticos contra la niñez a nivel mundial? No será hora que Ratzinger haga caso de la "Carta a los Obispos de la Iglesia Católica Sobre el Cuidado Pastoral de Homosexuales" que él mismo escribió en 1986 donde argumenta que cuando se protege y encubre "a nadie debe sorprender si hay reacciones por parte de la sociedad irracionales y violentas...".

Lástima que por no juzgar a Maciel, y a tantos otros criminales, hará décadas, por seguir permitiendo y por encubrir miles de violaciones de menores, hoy se juzga y está en juego el Papado mismo. Pero por fortuna antier el siempre creíble y objetivo vocero del Vaticano, ¡el mismísimo monseñor Lombardi!, nos informó que "en días recientes hay personas que tenazmente han buscado involucrar al Santo Padre en la cuestión de los abusos (en Alemania)... Para cualquier observador objetivo es claro que estos intentos han fracasado". O dicho en latín: no fui yo, fue Teté. O como diría el Angelito Ruiz Massieu, los demonios siguen sueltos. Habrá que seguir investigando... Pero mientras tanto, en los casinos de Irlanda, las apuestas de que acabará renunciando el Papa ya no pagan 12:1, ahora pagan 3:1...

domingo, 7 de marzo de 2010

A qué se opone la derecha

A qué se opone la derecha
Colaborador Invitado
REFORMA
7 Mar. 10

Héctor Vasconcelos


El miedo a la libertad, el famoso libro de Erich Fromm, plantea el dilema entre vivir de manera acorde con todo lo que hoy sabemos o bien en función de prejuicios ancestrales. Esa disyuntiva es lo que subyace en la batalla actual en torno a tres temas: interrupción del embarazo; matrimonio entre personas del mismo sexo; y pronto, eutanasia. Entre los tres, hay un denominador común. Quienes se oponen a esas opciones objetan algo de fondo. Se oponen a la libertad del individuo para decidir sobre su propia vida en tres etapas cruciales: el nacimiento, el curso de la vida y la muerte. El verdadero problema es la libertad. El miedo y la oposición a que el ser humano la ejerza.

La derecha se opone a que los individuos decidan lo que atañe a sus cuerpos y mentes. Sólo que tal posibilidad es lo primordial en la modernidad. Antes que por el uso del celular o del ipod, el humano moderno se define por el ejercicio de su libertad. Si no hay opciones no hay modernidad. De eso trata la evolución de la cultura occidental. La independencia de criterio (opuesta a la tradición judeo-cristiana donde el deber ser está decidido a priori en el texto bíblico) surge en Grecia. El predominio del cristianismo en el Medioevo implica la suplantación de la herencia greco-latina por el dogma y la tradición (los concilios). La historia de Occidente entre los siglos IV y XVIII, entre la conversión de Constantino y la Ilustración, es la historia de la persecución (hasta la hoguera o la abyección) de la conciencia individual, particularmente la femenina. De Juana de Arco a Sor Juana. La lenta recuperación del individualismo sólo empieza en ese periodo que por algo llamamos Renacimiento. Pero las clases sacerdotales -judáica, cristiana, musulmana- siguen resistiendo el acceso de la sociedad a la racionalidad y la libertad.

Para la iglesia, un hipotético Dios es dueño de la vida y sólo la da al hombre como un don temporal, en préstamo si se quiere. El desarrollo científico a partir de los siglos XVI y XVII ha mostrado que existen explicaciones no metafísicas para la existencia del universo, la vida en la tierra y el surgimiento de la conciencia en el ser humano. Según el conocimiento científico (y las escuelas filosóficas modernas), no existen razones para dudar que los humanos seamos dueños y hacedores de nuestro propio destino, sin que por ello la vida pierda su carácter de sagrada en el sentido metafórico del término. Precisamente porque la ciencia indica que la vida es un Glorioso accidente -para utilizar el título de un conocido libro acerca de nuestro lugar en el universo-, es imperativo respetarla y protegerla. Quien se haga cargo de lo que hoy se sabe sobre los orígenes del universo, la vida y la conciencia en el homo sapiens, no tiene por qué aceptar ideas y dogmas que tuvieron su origen hace milenios, cuando no se sabía nada de tales procesos.

¿Por qué se oponen las iglesias a que los individuos ejerzan sus opciones? Porque no aceptan que los seres humanos sean dueños de sus propios cuerpos. Para que las iglesias subsistan, el hombre y, especialmente, la mujer no pueden apropiarse de sus cuerpos y mentes. Una de sus funciones ha sido proveer el respaldo ideológico para que las élites controlen a la sociedad en nombre de supuestas verdades absolutas y leyes e instituciones "naturales".

El autor es ex embajador de México.
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